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Hecho en casa

De estudiante en práctica a CEO de Grendene, Rudimar Dall’Onder completa 40 años en la empresa que se transformó en una de las mayores fabricantes de calzados del mundo y creadora de íconos de la moda
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En abril del 2013,apareció ante el gaucho de Farroupilha,Rudimar Dall’Onder, la oportunidad y el desafío de asumir la dirección de una gigante de calzados – casi 53 millones de pares vendidos en el primer trimestre de aquel año,15 millones de ellos exportados, incluso para los chinos, los mayores fabricantes de calzados del mundo. La misión ya sería desafiadora para cualquier ejecutivo y en cualquier circunstancia.Pero también cargaba sobre sus hombros el peso de sustituir a los hermanos mellizos cuyo apellido hablaba por sí mismo: Alexandre y Pedro Grendene. Fundadores y, respectivamente, presidente y vicepresidente de la fabricante de calzados Grendene, ellos dejaban el liderazgo del negocio que fundaron en 1971 para, según ellos mismos, completar el proceso de profesionalización de la empresa. Ocupaban la presidencia y la vicepresidencia del consejo administrativo. Para sustituirlos, el nombre sin dudas era de Dall’Onder, un ejecutivo que no pertenecía al clan, pero era de la casa: hasta entonces, casi 35 de sus 56 años de vida fueron dedicados a la empresa. La ascensión del ejecutivo al cargo máximo fue vista como positiva por los analistas del mercado en ese momento, porque no representaba ningún cambio estructural o una transformación sorprendente en Grendene. La enorme experiencia de Dall’Onder era su gran ventaja. Comenzó en la empresa como estudiante en práctica, llegó a gerente del departamento de informática,después director industrial y comercial de donde salió para ocupar el puesto de CEO. Aun así era un gran desafío: los Grendene eran el nombre y el espíritu de la cultura del negocio. “Mi historia en Grendene comenzó en 1978, cuando iniciaba mis estudios en la Facultad de Ingeniería en Caxias do Sul, Rio Grande do Sul”, recuerda el ejecutivo. Uno de aquellos días, cuando regresaba de la facultad se encontró con Alexandre. Los dos ya se conocían – nacieron en la misma ciudad,en esos tiempos con 20 mil habitantes.“Yo era joven,trabajaba con mi padre en el negocio que tenía y escuché: ‘Me gustaría que vinieras trabajar conmigo para hacer los costos y la formación de los precios de venta de los productos.El horario de trabajo hazlo tú mismo.Fue de ese modo que ingresé a Grendene y me quedé cuatro años colaborando con la empresa en mis momentos libres’”. Aquella experiencia inicial le garanti- zó un profundo conocimiento sobre los procesos industriales y sus impactos en el área comercial, algo fundamental para entender y liderar las operaciones de una empresa que actualmente está presente en cerca de 65 mil puntos de venta en el mercado brasileño y otros 20 mil en el mundo, con marcas poderosas como Melissa,Rider e Ipanema. 

.“Yo era joven,trabajaba con mi padre en el negocio que tenía y escuché: ‘Me gustaría que vinieras trabajar conmigo para hacer los costos y la formación de los precios de venta de los productos.El horario de trabajo hazlo tú mismo'. Fue de ese modo que ingresé a Grendene y me quedé cuatro años colaborando con la empresa en mis momentos libres.”

La empresa aún tiene un showroom de Melissa en Milán y cinco tiendas conceptuales: tres Galería Melissa (Sao Paulo,Nueva York y Londres), una Casa Ipanema (Río de Janeiro) y una tienda Ipanema (Sao Paulo). Actualmente las marcas Zaxy, Cartago, Grendene Kids y Grendha complementan el portafolio. Dall’Onder entró en la empresa justamente cuando la marca Melissa se estaba creando. “Las cosas eran muy distintas, más difíciles”, cuenta. “Desarrollar un producto demandaba mucho más tiempo y más trabajo. La empresa estaba empezando en el área de calzados y todo ocurría tan rápidamente que prácticamente no lográbamos planificar. El trabajo era ir haciendo.” Después de completar sus estudios en 1981, asumió la gerencia del CPD, hoy TI, entonces en etapa de implementación. Permaneció en la función hasta 1986, cuando fue promovido a director industrial. Hasta que, en el 2000, incorporó también el área comercial a sus responsabilidades, ejerciendo ambos directorios. 

Desde entonces,yen los cinco años en que Dall’Onder es CEO, Grendene ha mantenido la base de su estrategia de negocios adoptada desde su creación en Farroupilha,Rio Grande do Sul, aún como fabricante de láminas de plástico para embalajes de botellones de vino hechos en la Serra Gaúcha. Y, aún en un país que se asusta con la invasión de los productos chinos, la empresa colecciona victorias y números robustos. ¿El secreto? La combinación de la marca, productividad, diseño y escala. La gran inversión en marketing combina con la apuesta en el diseño y en la constante búsqueda por productividad. 

.“Grendene pretende continuar invirtiendo en sus marcas y en las personas para que estén siempre aptas a entender las tendencias de mercado y demandas del consumidor,y así traducirlas en propuestas de valor que satisfagan las necesidades de consumo en todo el mundo.”

“La estrategia es parte de la cultura de Grendene y está direccionada hacia las personas y en como ellas colaboran y aprenden unas con otras”, afirma el ejecutivo.“Esa cultura sirve para toda la empresa.” Todo eso en nombre de la misión de producir una moda democrática, respondiendo rápidamente a las necesidades del mercado. En las últimas tres décadas la industria de calzados pasó por transformaciones provocadas por la competitividad, diferentes demandas del consumidor, internacionalización de las marcas,y claro, por el surgimientos de nuevas tecnologías. Observando dichos cambios y los desafíos impuestos a Gendrene, Dall’Onder resalta la innovación como tema central en todas las áreas de la empresa. “Buscamos constantemente el perfeccionamiento de nuestros productos en atributos valorados por el consumidor. Destaco el diseño como el principal,pero no el único. Comodidad, anatomía y levedad también son fundamentales. Al traducir esas necesidades en nuestras creaciones, las direccionamos en innovaciones que nos permitan materializarlas.” Es por esa razón que la empresa mantiene un centro avanzado de desarrollo de tecnología en Europa, que garantiza el acceso a lo que hay de más nuevo en el segmento. Frente a la considerable experiencia pasada y con el mérito de quien apuesta en la innovación constante en nombre del futuro, el ejecutivo evalúa la permanente necesidad de adaptación y cambios.“Gren- dene pretende continuar invirtiendo en sus marcas y en las personas para que estén siempre aptas a entender las tendencias de mercado y demandas del consumidor,y así traducirlas en propuestas de valor que satisfagan las necesidades de consumo en todo el mundo.” Allá, el cielo (no) es el límite.

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